Abalorios en punto de cruz
La incorporación de abalorios en el punto de cruz es una técnica que añade un toque extra de elegancia y dimensión a sus proyectos de punto de cruz. Implica el uso de pequeñas cuentas, normalmente de vidrio o plástico, para embellecer zonas específicas del diseño. Estas cuentas pueden añadir brillo, textura y un interés visual único a sus creaciones de punto de cruz.
El uso de abalorios es una forma encantadora de añadir brillo, textura y dimensión a tu punto de cruz. Las pequeñas cuentas de cristal atrapan la luz y dan vida a los diseños, desde el centelleo de una estrella hasta la gota de rocío en un pétalo. Si nunca lo has probado, es más fácil de lo que parece.
¿Por qué usar abalorios en el punto de cruz?
- Atractivo visual: los abalorios atrapan la luz, añadiendo destellos y brillo que el hilo por sí solo no puede lograr.
- Dimensión añadida: quedan ligeramente elevados sobre la tela, haciendo que las flores, estrellas, joyas y detalles destaquen.
- Personalización: los abalorios vienen en infinidad de colores, acabados y tamaños, por lo que puedes personalizar cualquier diseño y hacerlo único.
Lo que necesitarás
- Abalorios (seed beads): las cuentas pequeñas (a menudo de tamaño 15/0 o Mill Hill petites) se adaptan a telas de 14–18 hilos por pulgada, ya que cada cuenta cubre aproximadamente un punto.
- Una aguja fina: una aguja para abalorios o una aguja de tapicería fina del número 28 que pase por el agujero del abalorio. Consulta cómo elegir las mejores agujas.
- Hilo: una hebra de hilo a juego con tu tela o con el color del abalorio, o un hilo resistente para abalorios.
Cómo añadir abalorios a tu punto de cruz
- Elige tus abalorios. Selecciona colores y tamaños que complementen el diseño. Muchos patrones marcan las posiciones de los abalorios con un símbolo especial.
- Ensarta tu aguja con una sola hebra y asegúrala por la parte trasera.
- Saca la aguja por el agujero inferior izquierdo del punto donde debe ir el abalorio.
- Desliza el abalorio y deja que repose sobre la tela.
- Introduce la aguja en diagonal por el agujero superior derecho, tal como en un medio punto, para que el abalorio quede encima de la puntada.
- Asegúralo. Para mayor firmeza, vuelve a sacar la aguja y pásala por el abalorio una segunda vez, o añade un segundo medio punto en la dirección opuesta.
- Acaba con pulcritud. Asegura los hilos sueltos por detrás y córtalos. Nuestra guía sobre cómo terminar el hilo muestra métodos ordenados.
Consejo: Añade los abalorios al final, después de haber completado todos tus puntos de cruz, puntos atrás y nudos franceses. Los abalorios pueden enganchar el hilo si trabajas alrededor de ellos.
Consejos para el uso de abalorios en el punto de cruz
- Experimenta: mezcla tamaños, formas y acabados de abalorios para lograr efectos únicos.
- Piensa en la colocación: utiliza los abalorios para resaltar los puntos focales en lugar de esparcirlos por todas partes.
- Mantén la consistencia: haz que todos los medios puntos de los abalorios se inclinen hacia el mismo lado para que queden uniformes.
- Practica primero: prueba con unos pocos abalorios en un trozo de tela sobrante antes de trabajar en tu proyecto principal.
- Mantén los abalorios controlados: un pequeño recipiente o una alfombrilla para abalorios evitará que rueden y se pierdan.
- Lava con cuidado: lava a mano las piezas con abalorios suavemente y plánchalas boca abajo sobre una toalla. Consulta cómo cuidar tu labor de punto de cruz terminada.
Dónde destacan los abalorios
Los abalorios quedan maravillosos en diseños florales (como gotas de rocío o centros de flores), adornos festivos, joyas en retratos y detalles dorados en obras de arte como las pinturas de Klimt. Lee sobre su estilo brillante en El hechizo dorado de El Beso. También hacen que las borlas de los marcapáginas sean algo muy especial.
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